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20 noviembre 2014

Peter Gabriel: "El Dios del Prog"


Peter Gabriel "So Live Tour 2014",  Le Zenith, Toulouse - 17-noviembre-2014.

Este año la prestigiosa revista británica de rock progresivo "Prog Magazine" otorgó a Peter Gabriel el premio honorífico de "God of Prog", en reconocimiento a toda su exitosa carrera como solista. Pionero, innovador e ícono de la música, Peter Gabriel es uno de los artistas más influyentes en la música contemporánea.
En esta oportunidad, el gran maestro y dios del prog, arrancó la segunda parte del "Tour Back to Front", que conmemora los 25 años de su enorme álbum “So”, auténtica obra maestra de los años ochenta con la que logró el máximo éxito comercial y popularidad. Para tal celebración, reunió a la mítica formación que lo acompañó en la gira durante los años 1986-1987; ellos son el bajista Tony Levin, el guitarrista David Rhodes, el baterista Manu Katche y el teclista David Sancious.
Esta gira lleva a los espectadores por gran parte de la ilustre carrera de Peter Gabriel, quien vuelve a sorprender a su audiencia haciendo "SO" en su totalidad y sin intervalos.

El Concierto.
En el comienzo hace su entrada Peter Gabriel, y ante una emocionante ovación presenta en francés a sus cantantes, las suecas, Linnea Olson y Jennie Abrahamson. Linnea y Jennie tocan juntas cuatro temas de sus propios proyectos, y sólo unos pocos minutos les bastan para demostrar su talento y sus hermosas voces.
Con el escenario totalmente impecable, con la pantalla gigante en el fondo, todo está perfectamente diseñado y lleno de instrumentos: piano de cola, batería, teclado, violonchelo, contrabajo, guitarras, y más teclados, rodeados por 6 columnas robots de iluminación. En el techo una especie de anillo gigante se suspende en el centro de la escena, lo que sugiere impresionantes efectos de luces.
Tras una pausa de media hora, Peter Gabriel, nuevamente ovacionado, vuelve al escenario, y bromeando en francés nos dice que el show estará dividido en tres partes diferentes. Una especie de menú con entrada, plato principal y postre.

Primera parte:
La primera parte comienza con Gabriel sentado frente a su piano de cola, junto a él, su inseparable Tony Levin en contrabajo, interpretan "Daddy Long Legs (Obut)", una bonita balada hasta ahora inédita. Seguidamente son presentados los músicos de la banda, Rhodes en guitarra acústica, Sancious en acordeón y Katché en batería, junto a Jennie y Linnea en coros. De esa manera y con todas las luces encendidas del moderno estadio Le Zenith, comienzan a sonar las versiones electroacústicas de "Come talk to me","Shock the Monkey" con un ritmo muy funky y Peter marcando el "Shhhhock",  y luego "Family Snapshot", con Gabriel cantando y tocando siempre el piano de cola situado a la derecha del escenario. Cabe destacar que David Rhodes, David Sancious, Manu Katché y Tony Levin no habían vuelto a coincidir con Peter Gabriel en un escenario desde el tour "So" de 1986-87.


Segunda parte:
Ahora es el momento del set eléctrico en donde la banda además de tocar varios de los memorables clásicos de la carrera solista de Peter, hace uso de su versatilidad musical y se luce a través de un sonido que roza la perfección, deleitándonos con grandes temas signados desde su concepción por interesantes fusiones estilísticas. Con Gabriel en los tecados, situado a la izquierda, la banda a pleno arranca con toda la fuerza de "Digging in the Dirt" y luego con el ritmo irresistible de "Secret World", y consiguen tener al público rendido a sus pies, porque son temas de esos que aglutinan toda la esencia y los mejores momentos del grupo. Cabe destacar el contraste logrado entre estos dos temas con la siniestralidad de los dos siguientes, "The Family and the Fishing Net" y "No Self Control". Luego nos conducen a otro momento de luz y esperanza con el celebrado "Solsbury Hill". Las 8000 personas que llenaban el Zenith entran en éxtasis con Peter, Tony y David con su peculiar coreografía dando vueltas en el centro del escenario. Después de una gran ovación continúan con "Why Don't You Show Yourself?" tema inédito con el que finalizó esta parte del show. 


Tercera parte:
Legó el momento más esperado de la noche, la presentación de "So" después de 25 años.
El escenario se vistió de una lluvia roja total para presentar "Red Rain", tremenda con su poderosa sección rímica y por su intensidad y emotividad. Luego el hit mundial "Sledgehammer", hace vibrar el ambiente con toda su energía, con Gabriel jugando con el público que cantaba el archiconocido riff de la introducción. En el escenario Peter Gabriel juega con su guitarrista y bajista con una coreografía improvisada. El pabellón se transformó en una fiesta total. Otro de los grandes momentos llenos de una gran belleza y sensibilidad, se vivió con "Don't Give Up", con un protagonismo brillante de Jennie Abrahamson, quien hizo la magnífica parte de Kate Bush, aunque con el estilo de su voz más aniñada y suave, y con una languidez casi celestial. A continuación "That Voice Again" con el gran Tony Levin, genial se luce con su stick. Definitivamente "So" es una obra maestra, y la interpretación de "Mercy Street, además de ser una de mis canciones favoritas, es una lección musical. Esta versión en vivo oscura e inquietante, es realmente sublime, y debo reconocer que me tocó en lo más profundo. Con Peter Gabriel cantando acostado en el centro del escenario señalizado mediante círculos concéntricos, las grúas cámaras, cual curiosos robots, girando suavemente a su alrededor mientras lo graban de cerca y proyectan las imágenes en las pantallas gigantes. Un hermoso trabajo visual proporcionando suavidad y poesía que deja a todo el público en un estado totalmente contemplativo. Luego otro de los grandes éxitos pop de los ochenta "Big Time", más sencillo que sus precedentes, pero muy festejado por el público, sin grandes pretensiones, pero muy efectivo. Una de las caractrísticas de los conciertos de Gabriel es la presencia de los asistentes técnicos trabajando continuamente, como en "We Do What We're Told (Milgram's 37)" Aquí toman el protagonismo entrando al escenario como un ejército de invasores alienígenas, manejando las grúas de iluminación y se paran al frente logrando un clima inquietante. Luego las hermosas cantantes  vienen al frente del escenario para acompañar a  Peter Gabriel en "This Is the Picture (Excellent Birds)", un tema dotado de  atmósferas misteriosas,  con pasajes más oscuros y enérgicos, originalmente grabado con Laurie Anderson. Para el final de la presentación de "SO", la emotiva "In Your Eyes", uno de los hits mundiales del disco tan representativo de aquella época dorada. Peter tiende el micrófono a su amigo Tony, y los dos juegan cómplices con una voz del estilo "Barry White". Jennie volverá a dar voz y gracia a esta versión, llena de sonrisas y complicidades. Todo se transforma en una fiesta con los músicos bailando sobre el escenario y logran transmitir esa alegría al público.
Encore:
Los músicos regresan para tocar "The Tower That Ate People" de la banda de sonido "Ovo". Aquí el anillo de la luz colgando encima del escenario finalmente toma el protagonismo y cae lentamente sobre Gabriel y se despliega hasta colgar en una gran espiral, y en cuyo interior Peter seguirá cantando, rememorando al Genesis de "The Lammia" en la época de "The Lamb". Y antes de comenzar el último tema, "Biko", homenaje al líder de la oposición al apartheid Steve Biko, Peter habló sobre la valentía de las personas que luchan por la libertad. El final fue a pura emoción y con una total comunión entre el público y los artistas. Por supuesto que se llevaron una estruendosa ovación llena de felicidad, en la inolvidable y lluviosa noche de Toulouse.
Con una carrera de más de 45 años, Peter Gabriel es un artista tan respetuoso y aún en nuestros días continúa con su constante búsqueda de la originalidad. 
Peter Gabriel no es moda, es una obra maestra.

                                                        Fernando Gonzalez





26 octubre 2014

Genealogía del Rock Progresivo




Hace un tiempo alguien se tomó el trabajo de buscar las raíces, orígenes y estilos de las bandas que crearon y desarrollaron lo que conocemos como rock progresivo o rock experimental con sus vertientes y ramificaciones. El cuadro expresado como un árbol genealógico es una excelente forma para poder entender el origen del movimiento progresivo y sus diferentes subgéneros a medida que va evolucionando y se va enriqueciendo con el paso de los años hasta nuestros días.

Ampliaremos...


19 octubre 2014

Flying Colors sobrevolando Barcelona


Flying Colours "Second Nature Tour 2014",  Sala Razzmatazz 2, Barcelona - 7-octubre-2014.

Flying Colors es un supergrupo formado por cuatro famosos músicos virtuosos y un cuasi desconocido cantante pop, ellos son: Neal Morse (teclados, voz), Mike Portnoy (batería, voz), Steve Morse (guitarra), Dave LaRue (bajo), y Casey McPherson (voz, guitarra). Presentan en su gira por Europa (donde tocarán únicamente en siete ciudades) su segundo disco llamado "Second Nature"
En este trabajo la banda amplía sus fronteras creativas y consigue mezclar una interesante variedad de estilos. Como les gusta decir a ellos: "nuestra música es una fusión única de artesanía vintage y música contemporánea".

El Concierto:
Neal Morse y Mike Portnoy continúan viviendo un gran momento creativo, y donde quiera que ellos estén  siempre sobrevuela ese "espíritu beatle" que los motiva. Y este concierto no fue la excepción, porque la música del cuarteto de Liverpool sonaba en el ambiente con el tema "Flying", a modo de prólogo...
Fue Neal Morse el primero en ingresar a escena para introducirnos en el concierto con los primeros acordes de su piano  de la obra maestra que abre el nuevo disco, "Open Up Your Eyes", mientras tanto el resto de la banda va tomando posiciones, y el legendario Steve Morse con el riff principal comienza la larga y poderosa introducción instrumental de esta suite. Estamos en presencia de cinco señores afiladísimos, y tan admirados y queridos, tocando este tema y dispuestos a transportarnos en un viaje de emociones que no parará hasta el final.
A pesar de ser una superbanda de colosos, es notable el equilibrio que estos músicos logran en el escenario, ya que todos los momentos de escaparatismo virtuoso o lucimientos individuales están en función del desarrollo de la canción.
"Bombs Away" baja el éxtasis del comienzo pero no la intensidad. Es un tema poderoso muy bien trabajado, con Casey cantando espectacularmente y apoyado constantemente por los coros de Mike y Neal. Luego continúan con dos temas del primer disco, de melodías mucho más accesibles. El primero es "Kayla", hit de la banda, con su estribillo pegadizo que engancha a la primera escucha, pero que también es un tema que tiene todos los elementos prog posibles, desarrollos instrumentales, cortes y cambios de ritmo, una buena melodía, y que podríamos definirlo perfectamente como un Rock progresivo muy Pop. El segundo es "Shoulda Coulda Woulda", que destaca el riff de Steve Morse y la poderosa base rítmica con una actuación bestial en la batería de un Mike Portnoy demoledor, y un bajo con mucho groove de Dave LaRue. En ese batido o bricollage está la clave del sonido del grupo, ya que Flying Colors suena exactamente tal y como dijo Portnoy en su día: "se trata de presentar temas novedosos y con un sonido fresco pero compuestos y grabados a la vieja usanza".
Llega el momento de calma con "The Fury Of My Love", una balada rockera muy ochentera, tan pegadiza como intrascendente, salvo por el gran solo de guitarra de Steve Morse. Y a continuación, tal cual están en el disco, "A Place In Your World", aunque más elaborada, siguió en la misma onda de las melodías "tarareables", y nos muestra a Neal y Mike en su versión más accesible cantando líneas vocales simples y estribillos muy pegadizos. La banda siempre parece estar en perfecta armonía, se nota más química entre todos los componentes. Justamente ellos mismos han comentado que se sienten más unidos que en el primer disco porque se han acostumbrado a trabajar juntos.
Luego "Forever In A Daze" es uno de los momentos más rockeros de la noche con mucha presencia del bajo de Dave LaRue.
Promediando el concierto, Steve y Dave abandonan temporalmente el escenario, Casey recoge su guitarra acústica, Neal viene desde atrás de sus teclados, y Mike agarra una pandereta. Los tres comienzan una alucinante versión en formato acústico y a capella de "One Love Forever". Luego el resto de la banda se une con toda la fuerza para lograr una ecléctica fusión mezclando la base de música folk celta, prog, pop y metal en esta canción totalmente increíble. Momentazo mágico espectacular, que para mí fue lo mejor de la noche.


Portnoy,el maestro de ceremonias de la noche, presenta a Casey McPherson. Es su primera visita a estas tierras y nos dice que va a interpretar un tema de su banda, Alpha Rev. Solo en el escenario toca y canta "Colder Months", una balada bonita y emotiva. Esta buena interpretación vocal nos entregó un momento intimista y sobrecogedor, que se prolongó cuando McPherson acabó el tema, y se enganchó con "Peaceful Harbor", otra emotiva canción que el público acompañó con sus mecheros como en los viejos tiempos. "Peaceful Harbor" es una de las mejores melodías, que crece en emotividad con los coros del final y el fantástico solo de guitarra del maestro Steve Morse, como todos durante la noche a base de virtuosismo y expresividad.
Otro de sus hits, "The Storm", si bien puede pecar de previsible, fue uno de los temas más celebrados y coreados por el público. A continuación otro gran momento con "Cosmic Symphony", el tema estrella del nuevo disco "Second Nature", es un trabajo de delicada orfebrería en forma de suite, que nos pasea con imaginación y creatividad por distintos paisajes al mejor estilo Transatlantic.
Y para el final, "Mask Machine", un tema muy pegadizo y que tiene carácter de hit radial y que la gente cantó y disfrutó con todo. Ovación total.
Encore:
La banda dejó el escenario y con una breve salida volvió para regalarnos otro momento mágico. La noche continuó su ruta directamente hacia lo divino con la magnífica y superlativa suite "Infinite Fire", tema que también cierra el disco debut. De carácter épico y al mejor estilo Neal Morse, es justamente una de las composiciones que desarrollan el costado más progresivo de la banda, compuesto por Neal y Mike, lleva el sello de Transatlantic grabado a fuego, está dotado de una grandilocuencia y dramatismo brillantes, y tiene todos los condimentos que un tema de Neal Morse posee: intro poderosa, cambios de ritmo, juegos de voces, enormes exhibiciones instrumentales, y "grande finale". Las tres partes que la componen le otorgan un constante derroche de imaginación. Emotiva y original es el final perfecto para este concierto. Con el público finalmente rendido a sus pies, los cinco protagonistas de la noche se despidieron de la Ciudad Condal, dejándonos un sabor de haber vivido una actuación vibrante e inolvidable.


                                                Fernando Gonzalez



13 julio 2014

Los Fabulosos Cheeto´s Magazine



Cheeto´s Magazine "Festival Air Progresivo" 1º Edición - Sala Upload Fooddanceclub (Poble Espanyol), Barcelona - 5-julio-2014.

Se inauguró la primera edición del festival "Air Progresivo", con un cartel integrado por grupos locales. La propuesta del evento organizado por la joven productora Eventroca fue más que interesante, ya que nos ofrecía la oportunidad de ver por primera vez juntos a grupos como Monsterholic, Cheeto’s Magazine y a los ya consagrados Harvest. Si bien todas las bandas tuvieron buenas actuaciones, solamente voy a detenerme a comentar la sorprendente performance de los Cheeto’s Magazine.
Esta banda que algunos catalogan de delirantes e inclasificables, para muchos es sinónimo de vanguardia progresiva, pero todos coinciden en que no se puede ser indiferente ante su propuesta innovadora e ingeniosa. En la sala se comentaba la enorme expectativa que había para ver en directo a los Cheeto´s Magazine, que presentaban su disco "Bowling Fowls", considerado por la prensa especializada como el mejor álbum de rock progresivo español de los últimos años. Estos músicos son capaces de combinar el rock progresivo con elementos no habituales del género. La frescura y el sentido del humor con los que abordan la complejidad ecléctica e inusual de sus canciones, definen su estilo de una manera muy propia y personal, y podemos agregar que rompen con los modelos establecidos dentro de los parámetros "normales, habituales o standarizados" de lo que se entiende por rock progresivo.

El Concierto:
Una introducción de música clásica llenó la sala indicando que comenzaba la actuación, y ante una estruendosa ovación aparecieron los Cheeto´s, sorpendiendo a todo el mundo, vestidos de "teletubbies"(!)
De entrada con su imagen transgresora y su simpatía irresistible, se mostraban totalmente decididos a crear un estado de ánimo musical instantáneamente alucinante, y nos estaban diciendo que estábamos en presencia de algo diferente. La intro orquestal se funde con los guiños electro pop de "The Driver and the Cat", su tema menos impactante, aunque bien podría ser un hit radial, es un tema que no se acerca ni por asomo al nivel de lo que a continuación tocarían. Creo que los Cheeto´s Magazine son conscientes de las armas con las que cuentan, y a medida que avanza el concierto nos sorprenden cual mago que va sacando conejos de su galera cada vez más grandes, primero con dos tremendas obras maestras, y finalmente con una épica de media hora. La primera de las obras maestras, "Octopus Soup", simplemente es brillante. Una solemnidad irónica, que se transforma en una locura operística y rockanrollera, especie de caos organizado, que es una constante en prácticamente todos sus temas, dejando boquiabiertos a casi todos los espectadores que disfrutábamos de lo que la banda nos ofrecía. Si bien, el resultado musical se nota que es el fruto del esfuerzo grupal, quiero hacer hincapié en su líder, el histriónico Esteban Navarro, realmente un genio. Por su ebullición creativa pasan todas las imágenes musicales reflejadas en las canciones.


A continuación siguieron con la segunda obra maestra, otro tema que traspasa las fronteras de la imaginación, "Naughty Boy". De estructura más que interesante, momentos intensos y muchos cambios de ritmo.  El tema nace con una misteriosa introducción, y a medida que se desarrolla va creciendo en intensidad. Los teclados a cargo de Esteban Navarro y Matías Lizana toman protagonismo y se complementan a la perfección a través de sus juegos y efectos especiales. Las voces tienen mucha relevancia en el transcurso del tema, apoyados por los interesantes cambios de ritmo que nos pasean desde el rock progresivo más intenso hasta un jazz donde el bajista Dídac García se luce junto al baterista invitado, el talentoso Eric Rovira. La tensión permanece constante, y si bien el predominio de los teclados es importante, también se destacan los solos de guitarra de Manel Orella, con la limpieza característica de su personal estilo. Sus brillantes solos juegan un papel muy importante dentro de la riqueza y la estructura musical.
Llega el momento de "Nova América", la obra maestra que abre disco pero que cierra el concierto. Es una canción épica de 25 minutos en formato de suite que nos lleva por todos los estados musicales posibles. Aquí hay de todo, desde el progresivo clásico, coros y juegos de voces, hasta emotivas melodías con piano, conjugando el virtuosismo del progresivo, el delirio psicodélico y la irreverencia como un collage pop.
Da la sensación que estos músicos están más allá del bien y del mal, ya que mientras ejecutan estos temas, de altísimo nivel y que son de gran complejidad, se divierten y logran transmitir una agradable sensación de felicidad. "Nova America" es un viaje progresivo total a las profundidades del delirio, de épico desarrollo y extrema calidad instrumental, es una mezcla misteriosa y alucinante por donde se pasean las guitarras de Frank Zappa, Steve Vai, los teclados de Neal Morse, las voces de Mike Paton y los coros de Queen. Tanta abundancia creativa no puede dar otra cosa que una excelente demostración grupal, y el punto más alto de la noche de una fiesta progresiva.
Los Fabulosos Cheeto´s Magazine sorprenden, divierten, cautivan y emocionan. Actualmente son vanguardistas en su tiempo, tal vez sean clásicos en el futuro...

                                                       Fernando Gonzalez











04 junio 2014

Steve Hackett en Barcelona (extendido y revisitado)


Steve Hackett "Genesis Extended 2014 World Tour"- Barcelona Teatre Musical, Barcelona   - 28-mayo-2014.

Steve Hackett, uno de los guitarristas de rock más influyentes y prestigiosos de todos los tiempos, nos brindó un concierto inolvidable en la ciudad de Barcelona. Fue un viaje a través de la época dorada de Genesis, la mítica banda que integró entre los años 1971 y 1977. Ëpoca de ilimitada creatividad artística que abarcó las grandes obras maestras del Genesis clásico, único e incomparable, tales como “Nursery Crime”, “Foxtrot”, "Selling England By The Pound", "The Lamb Lies Down On Broadway", "A Trick Of The Tail", y "Wind And Wuthering" (como dato curioso, Steve Hackett no toca ningún tema de esta última, pero sí de "Trespass" anterior a este etapa y en donde no participó).
"Genesis Extended 2014 World Tour" es el nombre con el que Steve Hackett rinde homenaje a este extraordinario período de su carrera musical, con una formación de lujo y manteniendo el espíritu original de los temas.

El Concierto:
La gran expectativa que esta gira había creado entre los fans del progresivo, y en especial entre los seguidores de Genesis, se vió reflejada en la cantidad de gente que prácticamente llenó el BTM de Barcelona. Teatro que se transformó en una imaginaria cápsula del tiempo, y que provocó el mágico encuentro entre un público con ganas ávidas de buena música y estas composiciones que rozan la más absoluta perfección. La música ambiental nos indicaba que estábamos en presencia de algo grandioso, y el impacto del comienzo tuvo un gran golpe de efecto con la fuerza arrolladora de "Dance on a Volcano". Steve Hackett lucía muy concentrado junto a sus músicos. La puesta en escena era muy sobria, y de entrada se podía apreciar el sonido excelente de la sala. Muy cercano al público que lo ovacionaba, Hackett intentaba hablar algo de español, mientras presentaba "Dancing With The Moonlight Knight”. Acompañado por el sorprendente cantante Nad Sylvan, que trata de imitar el histrionismo de Peter Gabriel cantando con su voz vibrante y emotiva a capella: “Can you tell me where my country lies?, said the unifaun to his true lover´s eyes”, mientras los instrumentos se unen fluyendo lentamente creando una nube sinfónica. La interpretación es fiel al original, pero con algunos arreglos e instrumentaciones nuevas. Luego de la ovación de todos, "Fly on a Windshield" con su característico ritmo marcado, cantada por el baterista Gary O'Toole, mientras el excéntrico Nick Beggs tocaba el stick. A continuación, una gran versión de "The Fountain of Salmacis", y el siguiente tema se tranformó en la primera gran emoción de la noche: "The Musical Box", uno de los temas épicos más impresionantemente bellos y enfermizos de Genesis. Fueron diez minutos colosales. La riqueza musical de esta canción es exquisita y nos sumerge en un sueño. La suave sección de guitarras acústicas del comienzo a cargo de Steve Hackett y Nick Beggs, se convierte en una balada mística que cierra con un explosivo y épico final sinfónico que hizo estallar a todo el público gritando: "touch me now, now, now, now, now!" Espectacular!
Con los músicos ovacionados y los presentes emocionados el concierto continuó con el primer hit single de Genesis, “I Know What I Like (In Your Wardrobe)”, y la sala se llenó de una atmósfera psicodélica.  Steve Hackett presentó la instrumental "Horizons", tema que interpretó con su guitarra acústica, haciendo una versión muy española y que sirvió como interludio para "Firth of Fifth", probablemente considerada la mejor página de rock sinfónico escrita en toda la historia.


"Firth of Fifth" es una obra maestra en donde cada integrante puede desarrollar todo su talento y maestría sobre el escenario, empezando por la memorable introducción de piano a cargo del talentoso Roger King. La voz de Nad Sylvan que describe el paisaje de la primera estrofa, tal como lo hacía Peter Gabriel, dando pie a continuación a los tres solos magistrales. El primero es un delicado solo de saxo del multi instrumentista Rob Townsend, acompañado del bajo sutil de Nick Beggs, luego Roger King continúa con un solo de piano, y mientras el resto de la banda nos lleva de viaje por diferentes sitios irreales, ataca con los sintetizadores con una fuerza estremecedora llegando al clímax instrumental, y cuando creemos que la cima musical se alcanzó, Steve Hackett nos estremece con un solo de guitarra sublime, capaz de mover montañas. Lo que hace Hackett es una muestra de que un músico talentoso no necesariamente tiene que ser técnicamente el mejor dotado del mundo. Aquí alcanza la perfección, mientras el desarrollo instrumental es arrollador, nosotros quedamos embriagados por la música que nos transporta y nos conmueve hasta las lágrimas...
Mientras sonaba "Liliwhite Lilith" seguían retumbando en nuestros cerebros las notas de "Firth of Fifth", y ya recuperados seguimos disfrutamos de una recta final espectacular. Primero con "The Knife", otro momento soberbiamente ecléctico, con otros diez minutos de máxima tensión. Y luego, una de las suites progresivas más impresionantes de la historia del rock, "Supper's Ready", de casi media hora de música extraordinaria, es un verdadero hito en la historia de este género. Las texturas sinfónicas de guitarras, vientos y voces son exquisitas. Es impresionante el desarrollo instrumental, el talento y la energía con la que la ejecutan. Para muchos fans es su canción favorita progresiva de todos los tiempos.
Los bises:
Volvieron para seguir ofreciendo lo mejor. "Watcher of the Skies" una versión fiel a la original con la hipnótica intro de melotrón, y el gran final con "Los Endos". La ovación fue atronadora.
La magia de Genesis, siempre cercana al surrealismo, estuvo presente en todo momento, y Steve Hackett rindió tributo a aquellas magistrales obras con este regalo para los que amamos esta música con la que desde hace mucho tiempo tenemos una convivencia sagrada.
En estos últimos días cada vez suenan más fuerte los rumores de una posible re-unión de Genesis con Peter Gabriel, Tony Banks, Steve Hackett, Mike Rutherford y Phil Collins. Esta es la formación soñada por los fans desde hace muchos años, cuando después del viento y la borrasca entonces quedaron tres.
Ahora podemos decir que se percibe y está mucho más cerca nuestro deseo para que entonces...queden cinco.


                                                   Fernando Gonzalez





11 mayo 2014

El sonido Euro-prog de Suecia-visión



The Flower Kings + Karmakanic "Prog Rock Royalty Supersession 2014"- Sala Salamandra 1,  L´Hospitalet, Barcelona   - 2-mayo-2014.

Luego de estar dedicado a full con la superbanda Transatlantic, el hiperactivo Roine Stolt volvió a reunirse con sus compañeros del grupo que lidera, The Flower Kings, para salir de gira por Europa y presentar su último trabajo "Desolation Rose". Los que hemos visto a The Flower Kings en otras ocasiones sabemos que en sus conciertos esta banda nos ofrece un paseo por el mejor rock progresivo de los últimos 20 años, justamente los que la banda está a punto de cumplir. The Flower Kings ya es una referencia del rock progresivo actual, con su generosa discografía que comprende cerca de 20 trabajos entre discos de estudio, material en vivo y bootlegs oficiales. Su estilo sofisticado es un eclecticismo entre el jazz y el neo-progresivo, música para paladares exquisitos y que satisface a los  progheads más exigentes.
En este tour, Sound of Contact y Karmakanic, son los grupos invitados para abrir sus conciertos en las distintas fases de la gira. En Barcelona, Karmakanic tuvo el honor de ser el telonero, eso significaba la oportunidad de poder disfrutar en directo de dos excelentes bandas provenientes de Suecia.

El Concierto.
La actuación de Karmakanic en formato acústico sorprendió a todos. El trío formado por Lalle Larson en teclados, Jonas Reingold en bajo, y Göran Edman en voz, se encargó de introducirnos al festival con sus partituras llenas de sutilezas y preparó el terreno para el plato principal. Al principio hubo una sensación de desencanto cuando vimos que no estaban todos los integrantes de Karmakanic, pero los suecos rápidamente conectaron con el público gracias a su simpatía (sobre todo de Jonas Reingold haciendo gala de su sentido del humor) y al buen repertorio elegido, corto pero muy bueno. Temas como "The Spirit Remains The same" a tres voces, con Göran Edman cantando de manera espectacular junto a Lalle Larson y Jonas Reingold en coros, y además ofreciendo una exhibición de talento y virtuosismo con sus instrumentos y demostrando que son músicos técnicamente privilegiados. Lo más destacado fue el brillante set con "Send a Message From The Heart" enganchada con "Where The Earth Meets The Sky", que fueron un deleite para todos. La primera es una de esas canciones que hacen sentir que vale la pena estar vivo, y la segunda fue una demostración de versatilidad técnica en perfecta sincronicidad, a lo largo del riff que caracteriza su compleja y variada estructura. En la última canción se unieron durante unos segundos, los Flower Kings, Felix Lehrmann en batería y el ovacionado Roine Stolt en guitarra, para rematar una actuación que fue un buen aperitivo de progresivo acústico.


The Flower Kings
Los esperados reyes, convertidos en asiduos visitantes de estas tierras durante los últimos años, presentaban "Desolation Rose", una obra realmente excepcional llena de finos matices con la que comenzaron dispersando toda su energía y talento sobre el escenario tocando tres temas: "Tower One", "Desolation Road" y "Resurrected Judas". Esta vez el maestro de ceremonias fue Jonas Reingold puesto que Roine Stolt padecía una gripe que le impedía hablar con normalidad, y si bien cantó con muchas limitaciones y varios tonos más abajo, por suerte tuvo su contraste en el.nivel vocal de Hasse Fröberg, quien tuvo una noche increíble y no escatimó en los tonos más altos de algunas canciones. Siguieron con el set del trabajo anterior "Banks Of Eden": "Numbers" y "Rising The Imperial", dos temas que muestran pasajes de extrema sutileza y momentos de dureza y oscuridad.


A continuación nos invitaron a disfrutar de una música increíble con largos minutos de puro apoteosis musical a través del medley elegido con fragmentos de los clásicos "Stardust We Are/Big Puzzle/Garden of Dreams". Aquí cada músico se luce y logra que todo salga perfecto. En esta parte del concierto, el excelente trabajo de Tomas Bodin dota a esta obra de gran sensibilidad y magnetismo logrando así una pieza majestuosa. También Roine Stolt, que casi ya no podía cantar, nos brindaba una actuación soberbia con su guitarra, elevándonos hasta el infinito con intensos pasajes de grandilocuencia y dramatismo de genial inspiración y niveles de emotividad que sólo logran unos pocos elegidos como Andy Latimer y David Gilmour. Junto al glamour y sensibilidad de la dupla Stolt-Bodin, la compenetración bestial entre el bajo de Jonas Reingold, con sus líneas complejas y la batería de Felix Lehrmann, con la fuerza y la intensidad de siempre, reflejan vivamente el sonido clásico del grupo y su desbordante capacidad musical.
Ovacionados por el público, la banda se retira por unos segundos y regresan para tocar el único bis, el clásico de Yes "Soon". La versión fue un auténtico deleite para los oídos, épico y bello final, un buen cierre de una noche progresiva maravillosa para todos. Se notaba que Roine Stolt ya no podía más, y una avería en los teclados de Tomas Bodin impidió que tocaran el segundo bis programado, el "grande finale" con las dos bandas sobre el escenario. Igualmente quedamos agradecidos a estos enormes músicos por los momentos que nos brindaron, pero debo admitirlo, nos dejaron con ganas de que siguieran tocando.

                                                            Fernando Gonzalez






21 abril 2014

Haken, montaña de elixir celestial



Haken "Climbing The Mountain"  Tour 2014- Sala 2 de Apolo, Barcelona   - 11-abril-2014.

Formada en Londres en el año 2007, Haken era una banda de metal progresivo en sus comienzos. Sus dos primeros trabajos, los conceptuales "Aquarius" y "Visions", son de altísima calidad. Allí se pueden encontrar influencias directas de las bandas que inspiraron su creatividad, aunque ya se detectaban dentro de su estilo elementos muy interesantes que alcanzan una evolución notable en su último trabajo.  Haken tiene el honor de haber sido consagrada la mejor banda progresiva de 2013 gracias a  "The Mountain". Esta magnífica obra, recibida con excelentes críticas por parte de la prensa especializada, fue elegida como el segundo mejor disco del año en la encuesta realizada por la revista "Prog", superada únicamente por el increíble "The Raven That Refuse To Sing" de Steven Wilson. "The Mountain" es un disco lleno de sorpresas, mucho más progresivo que los dos discos anteriores y en donde incorporan referencias clásicas con un sonido maravillosamente rico que alcanza una furiosa energía que se canaliza casi siempre en una explosión musical magistralmente equilibrada. Este es un álbum que los expertos ya consideran como una obra maestra y merece ser escuchado en su totalidad por aquellos que todavía no lo conocen. Con todos esos antecedentes, Haken llegaba por primera vez a España para presentar su último trabajo con su gira europea "Climbing The Mountain".



El concierto:
Ya sabíamos que veníamos a ver una banda que tiene un repertorio de canciones que normalmente superan los 10 minutos. No había grupo soporte, por lo tanto nos esperaba un set  un poco más largo que el que habitualmente vienen tocando durante esta gira. La pequeña sala 2 de Apolo ya estaba completa cuando el sexteto inglés hizo su ingreso al escenario. A modo de introducción arrancaron con la solemne "The Path", y con "Atlas Stone" comenzó el aluvión musical que comenzamos a disfrutar. En seguida nos dimos cuenta de que estábamos en presencia de una grandiosa banda con músicos técnicamente espectaculares que nos paseaban por diferentes climas y texturas de teclados y guitarras, con intensos y brillantes solos y alucinantes juegos de voces y cambios de ritmo que pasaban del metal al jazz con total naturalidad. "Atlas Stone", mi tema favorito, había transformado este concierto desde su comienzo en una experiencia totalmente alucinante, pero todavía quedaban muchas sorpresas para asimilar. "In Memoriam", seguía con la misma intensidad. El cantante y frontman Ross Jennings, tiene un dominio absoluto del escenario. Su potente voz aguda no tiene un gran caudal pero es muy fuerte y estridente y no deja indiferente a nadie.  Haken es una banda muy compensada en vivo, todos sus integrantes tienen un rol musical importante y participaciones solistas destacadas. En la versión de "Streams", mucho más potente que la del disco, se destacan todos los músicos en general, y es importante remarcar que todos tienen la virtud de lograr que en cada tema encuentran la forma de sonar frescos, justamente donde la complejidad virtuosa llevada al límite es la línea conductora. De todas maneras, cada integrante tiene su momento para lucir sus virtudes como Charlie Griffiths y su brillante solo de guitarra en "Insomnia". Luego el nuevo bajista Conner Green, reemplazante de Thomas Mac Lean, quien dejó a la banda en octubre pasado, inventa un genial solo de bajo formando la melodía de "The Path Unbeaten", creando a la vez el interludio de la obra maestra "Pareidolia", uno de los mejores momentos de toda la noche. Fue un éxtasis vertiginoso a través de su fuerza arrolladora, y nos sorprendieron con una notable demostración de equilibrio instrumental entre lo progresivo sinfónico, lo vocal y el metal. Luego la genial "Cockroach King", tema con aires canterburianos en su máxima expresión (aquí Gentle Giant suena por todas partes) y con ráfagas constantes de inmensa creatividad. A continuación "Falling Back to Earth", otra explosión musical con intervenciones técnicamente espectaculares de todos, especialmente de la guitarra de Charlie Griffiths, la contundente y aplastante base rítmica de bajo y sobre todo del baterista Raymond Hearne con su inmensa variedad de recursos, y el trabajo por demás extraordinario del tecladista mexicano Diego Tejeida. Cerraron la primera parte con "Shapeshifter", que sonó como todas las anteriores, compleja e intelectual, y ante una ovación espectacular la banda se retiró solamente por un par de minutos.
Encore:
Enseguida regresaron para ofrecernos las últimas pinceladas mágicas. "Because Is There", sonaba como un solemne himno a través de los juegos de coros "a capella" de las voces grabadas. El tema es una plegaria, simple pero preciosa. Una maravilla de canción en donde se entrelazan armonías vocales, con dos o tres líneas que trabajan en un contrapunto y fabulosas multipartes armónicas. La recta final del concierto fue un ataque con armas de destrucción masiva a los oídos poco exigentes o con mal gusto...
La primera fue "Visions", es increíble esta canción!  Sinfónica y poderosa, con un desarrollo épico de altísimo vuelo de más de 20 minutos. Con increíbles cambios de ritmo y momentos ambientales, es una de las mejores epopeyas progresivas de todos los tiempos. La segunda, y fuera de programa, fue un regalo que no esperábamos..."Celestial Elixir", es por momentos una delirante polka progresiva que por momentos no parecen tomarse en serio, pero que por su riqueza compositiva se transforma en un estremecedor viaje de ida y vuelta al más allá. Y de esa manera llegó el final con los aplausos totalmente merecidos por todo lo que nos ofrecieron, mientras los músicos se retiran despedidos por una estruendosa ovación, nosotros quedamos desbordados por todas partes de euforia y emoción.
En palabras de su líder y multi-instrumentista Richard "Hen" Henshall, principal compositor de la banda: "The Mountain es un paso más allá hacia un sonido más moderno. Pienso que los siguientes álbumes seguirán ese camino hacia un sonido más agresivo, guardando los estilos tradicionales y clásicos que siempre hemos tenido". Y esa complejidad es el resultado de variadas secciones ensambladas y asociadas inteligentemente. Como dice Steven Wilson, son ideas floreciendo de la misma fuente musical.
Haken en este momento emerge del underground inglés dejando el estatus de banda de culto para convertirse en una de las bandas más importantes de la actualidad. Rompiendo su propio molde y reinventándose a sí mismos logran un delicado equilibrio entre modernidad y el respeto por el sonido clásico progresivo.

 
                                                      Fernando Gonzalez








13 abril 2014

IQ "The Road of Bones Tour" en Barcelona



IQ "The Road Of Bones" Tour 2014- Sala Music Hall, Barcelona   - 10-abril-2014.

Cuando IQ visitó por última vez Barcelona lo hizo para participar en el festival de Tiana del año 2007, y en líneas generales dieron la sensación de no sonar con la frescura de otras veces. Si bien brindaron un show aceptable, dejaron bastante que desear. Los motivos fueron varios, entre ellos la mala pasada que le jugaron las cervezas a Mike Holmes, el grupo de "hooligans" que acompañó a la banda (que no tuvo mejor idea que molestar a los músicos interrumpiendo el show), y el sonido algo deficiente que tampoco ayudó.
En esta oportunidad la cosa no fue mejor. La presentación del nuevo disco "The Road Of Bones" no superó al show precedente, y estuvo llena de problemas técnicos que afectaron al rendimiento de la banda, los temas nuevos (e inéditos hasta la fecha), hacían de este concierto una apuesta arriesgada ya que nadie los conocía, y si bien continúan en la línea de su último trabajo “Frequency” (2009), sonaron oscuros y con poco vuelo. Como dato interesante tuvimos el privilegio de poder conseguirlo en el concierto, antes de ponerse a la  venta en las disquerías.
El concierto:
Había mucha expectativa entre los fans que llenaron la sala Music Hall, por el nuevo disco, el décimo trabajo de estudio de la banda. Barcelona se convirtió en el primer show del "The Road Of Bones Tour" al suspenderse el concierto de Lisboa. Ser el primero de la gira puede convertirse en algo peligroso, ya que allí saltan a la luz los errores que se solucionan a medida que la banda adquiere rodaje durante las próximas presentaciones. Y así sucedió...
El show comenzó con lo nuevo, pero la frialdad de "From The Outside In" no pudo romper el hielo. A pesar de la muy buena puesta en escena, la banda no sonaba ensamblada y creo que a mi entender les faltaba ensayo, y eran evidentes los problemas técnicos, de sonido y de la voz. Recién con "The Darkest Hour", clásico del disco "Ever" (obra maestra y referente del rock progresivo), se puede decir que la comunión entre la legendaria banda y su ferviente grupo de seguidores comenzó de verdad. Siguieron con otro de los nuevos temas "The Road of Bones", con su ritmo cansino y muy marcado, gana intensidad hacia el final. Luego "No Love Lost" de “Nomzamo” (para muchos su disco maldito). La portada proyectada en la pantalla nos recordaban al hit single “Promises”, tema que fue un éxito mundial. A medida que avanzaba el concierto la calidad del sonido fue de menor a mayor. "Ryker Skies" de “Frequency” de 2009 su último trabajo, sonó muy bien, y parecía que el concierto iba a seguir con total normalidad, pero los problemas en los teclados de Neil Durant impedían su continuidad. Mientras se solucionaba el problema, y entre algunas bromas, Mike Holmes comenzó a tocar los arpegios de "The Last Human Gateway" (con terrible pifiada y risas incluídas), toda la gente cantó ese pequeño fragmento de la suite de su primer disco "Tales From the Lush Attic" del año 1983, y el momento de tensión se transformó en algo muy divertido gracias a esta inesperada sorpresa. Seguidamente Peter Nicholls presentaba al siguiente tema largo como "una mierda de veinte minutos...bueno, no tanto..." Se refería a "Without Walls", una suite compuesta por varias partes que comienza muy suave con piano y sequencer de batería electrónica, luego se desarrolla con una base muy interesante y contundente de Paul Cook en la batería y Tim Esau en el bajo. A continuación un momento muy festejado con los clásicos "The Wake" y "Leap of Faith", otra de sus joyas musicales, con Michael Holmes, brillante con los arreglos y emblemáticos solos de guitarra. "Until the End", otro de los temas nuevos de carácter épico con la misma fórmula del anterior, y el cierre con "The Seventh House" la gran suite del álbum del mismo nombre.
Para el único bis tocaron "Subterranea", el tema central de ese  gran álbum conceptual y moderno, que fue un hito en su excepcional carrera musical. Y para finalizar el concierto,  Peter Nicholls terminó la canción al grito de "Olé!", como lo hizo aquella vez en Tiana como un homenaje a esta tierra.


                                                   Fernando Gonzalez





30 marzo 2014

"The Raven That Refused To Sing" El mejor disco del siglo XXI


"The Raven That Refuses To Sing (and other stories)"

"The Raven That Refuses To Sing" es el fruto de la inagotable inspiración del genial Steven Wilson, en donde logra superarse a sí mismo creando uno de los discos de rock progresivo más ambiciosos de los últimos tiempos. Es sin dudas la mejor obra de su etapa solista, por su solidez y calidad desde el primer segundo hasta el último. En este trabajo Steven Wilson descarga su caudal de imaginación. Renovador del género, apuesta por un estilo progresivo mucho más setentero e incluso virtuoso.
Las elaboradas composiciones tienen una técnica envidiable, llenas de virtuosismo y compuestas con gran imaginación y dominio de las estructuras. Están dotadas de una atmósfera muy cuidada, de un aire hipnótico, y todas ellas fluyen con naturalidad y sentido, además de tener un nivel altísimo y una gran capacidad para emocionarnos y llevarnos más allá.
Steven Wilson recurre en este trabajo a la experimentación orientada hacia múltiples direcciones y a muchas referencias progresivas. Es una delicada e inteligente combinación con lo mejor de Porcupine Tree, Steven Wilson band y el mejor progresivo de los setenta, altas dosis de jazz rock y virtuosismo por doquier. Cubierto con una pátina de atemporalidad consciente y pretendida, que bien pueda recordar a los clásicos de los setenta, o bien pueda suponer un guiño de modernidad, logra un resultado enigmático y misterioso y a la vez fascinante y adelantado.
Este trabajo es una obra maestra de principio a fin, ya sea por lo anteriormente expuesto, por la impecable producción de Alan Parsons, y en buena medida porque Wilson se ha rodeado de músicos virtuosos juntando a una formación de lujo, de la que ha sabido sacar lo mejor: Guthrie Govan (guitarra), Adam Holzman (teclados, piano), Theo Travis (saxo, flauta), Nick Beggs (bajo) y Marco Minnemann (batería).


"The Raven That Refuses to Sing (and other stories)" en palabras de Steven Wilson:

"Mientras componía el álbum estaba leyendo muchas historias de espíritus y cuentos sobrenaturales de autores británicos como M. R. James, Algernon Blackwood y toda la escuela de principios del siglo XX. Me gustaron y me encontré escribiendo algunas cosas que, incluso instrumentalmente, parecían que estaban tratando de contar algo, como que tenían una especie de narración. Y las dos ideas se juntaron: usar esa música y tomar los cuentos de fantasmas como inspiración para escribir las letras."
Luminol:
"Esta es la historia de un músico ambulante. Fue inspirada por un tipo que toca en mi ciudad. Él está ahí, en la calle, todos los días. No importa qué clima haga; siempre está ahí, tocando su guitarra acústica y cantando las mismas canciones. Nieve, lluvia, viento fuerte, nada detendrá que ocupe ese puesto. Y la cosa es que es terrible, una porquería lo que hace. No parece que mejore nada, no importa cuánto toque las mismas canciones. Yo soy uno de las muchas personas que pasan a su lado todos los días; él forma parte de la misma calle, de alguna manera. De repente se me ocurrió pensar, ¿qué pasaría si (Dios no quiera) si se cayera muerto un día en el medio de la calle? ¿La gente se daría cuenta de que ya no estaría ahí? Entonces, tuve otro pensamiento: él es la clase de persona que está tan establecida en su rutina que ni siquiera la muerte podría detenerlo. De esa manera se me ocurrió que podría caer muerto un día, pero al siguiente él estaría en el mismo lugar, tocando las mismas canciones, como lo ha hecho siempre. Esta clase de idea que alguien puede ser un fantasma en vida, tanto como un fantasma en la muerte. Alguien que es completamente ignorado incluso en su vida no llega a romper la rutina. Ésa es la historia detrás de "Luminol".
Musicalmente, se puede dividir la canción en muchas partes: riffs, armonías, melodías, ritmos. Arranca con una fuerte y excitante parte y después el tema se secciona en el medio, y a continuación le sigue la gran parte con el Mellotron. Finalmente, recapitula el comienzo. Hubo algunas cosas que cambiaron en la grabación, pero en realidad no la cambiamos mucho de cómo la tocamos en vivo. Guthrie era nuevo; él no había tocado la canción antes. Y yo no toqué mucho la guitarra. Una vez que tenés a Guthrie en la banda, das un paso atrás y decís: “Bien, no tiene sentido para mí tratar de hacer solos ahora”.
Drive Home:
"La canción está basada en una historia. El concepto es el de una pareja que conduce un auto en la noche, muy enamorados ambos; el hombre conduce, y su compañera (su esposa o novia) está en el asiento del acompañante, y de un momento a otro desaparece. El hombre enloquece: ¿Qué pasó? ¿Adónde se fue? Él hace todas las cosas obvias: mira debajo de los asientos, se detiene y mira en la ruta, todo eso. La canción trata básicamente sobre el tiempo perdido; es la idea de bloquear el tiempo a causa de algo tan traumático que literalmente lo removés de tu mente. La historia finalmente acaba con el fantasma de la acompañante que regresa, años más tarde, diciendo: “Voy a recordarte ahora qué ocurrió esa noche”. Hubo un accidente de auto tremendo, y ella murió, etc, etc. De nuevo, la idea de un trauma llevando a la pérdida de una parte de la vida del hombre. Él no puede lidiar con la realidad de lo que pasó, así que lo bloquea, es como tomar una cinta y editar una gran parte de ella. Es una muy triste y hermosa canción sobre la pérdida.
Tiene un extraordinario solo de guitarra. El modo de tocar de Guthrie es simplemente sublime. Eso, para mí, es el recuerdo que te deja esta canción. Hice un solo en el demo, sabiendo que quería un solo épico hacia el final. En el estudio, hicimos cuatro o cinco tomas, y cada vez Guthrie reinventaba la idea de lo que el solo podía ser. Fue tan inspirado y tuvo un sentido tan hermoso de lógica y capacidad de contar la historia por sí mismo. Es una toma, sin editar, y es increíblemente brillante. Y está improvisada, Guthrie no planeó nada. Fue una experiencia tan conmovedora el escucharlo tocar el solo, que casi me hizo llorar".
The Pin Drop:
"Por varias razones, ésta es una de las piezas más simples del álbum, pero fue a la vez la más difícil de hacer bien. Todo se trata de la dinámica y el sentido sostenido de tensión y relajación. Hay, realmente, uno o dos motivos musicales en la canción, así que se trata todo de la manera de estructurar las distintas capas. Hicimos más tomas con esta canción que con el resto. En cuanto a la letra, es una de dos canciones, consecutivas en el álbum, acerca de matrimonios y relaciones que van mal ("The Watchmaker" es la segunda). Ambas son canciones que tratan la idea de inercia o espacios dentro de los matrimonios; es el concepto de que podés estar con alguien porque es cómodo y conveniente, no porque exista amor o empatía. La canción está básicamente cantada por la esposa. Ella está muerta, ha sido lanzada en el río por el marido, y está flotando río abajo mientras canta, desde el más allá, desde de la tumba. Es bastante macabra. La idea es que a veces en una relación puede haber mucha tensión como resentimiento y odio callados, que la cosa más pequeña puede desencadenar un episodio violento, y en este caso, uno que termina con una tragedia. El sonido de una aguja al caer en el piso puede ser la cosa que instigue la furia.
Con esta banda, me pude concentrar más en el canto. Traté algo un poco diferente: abrí mi garganta y canté de un modo menos contenido ni controlado. Fui muy inspirado por un cantante llamado Nick Harper (que es el hijo de Roy Harper). Ambos cantan de una forma dramática que me encanta. Pensé en Nick cuando canté. Guthrie toca otro solo extraordinario hacia el final. En esta ocasión fue alimentado por un amplificador Leslie. Soy un gran fanático de los Leslies. Mucha gente los asocia con el pasado, pero yo creo que tiene un sonido atemporal. Amplificaré lo que sea a través de un Leslie: guitarras, teclados, voces. Tiene un sonido tan maravillosamente rico".
The Holy Drinker:
"Esta es casi una broma. Trata de un tipo que es muy beato, muy religioso, sermoneador. Estoy pensando en los tipos evangelistas de la televisión, tipos que les dicen a las personas que están viviendo sus vidas del mal modo y que están perdiendo algo porque no creen en Dios o lo que sea. Este hombre es también un alcohólico, el típico argumento. Él te dice que tu vida es una porquería y que sos malo, que tenés muchos vicios, mientras que él tiene muchos otros por su lado. Un día, se encuentra en un bar y desafía a un extraño al lado suyo a una competición para ver quién bebe más, sin darse cuenta de que esa persona es en realidad el Diablo. Claro, no podés derrotar al Diablo en una competencia de bebida (no podés vencerlo en nada), así que el hombre pierde. La gran ironía es que se reivindica, de alguna forma, pero de la peor manera posible. Es arrastrado al infierno. Es algo graciosa, pero la música más bien oscura. Empieza con una sección de tres minutos instrumental antes de que entre la parte vocal, y ese comienzo tiene un poco de prisa furiosa de energía. Creo que estaba pensando en Mahavishnu Orchestra cuando la escribí. Le sigue un hermoso solo en el Moog, por Adam, similar al clásico estilo de Jam Hammer, y muchos sonidos indecentes en el teclado. Me encanta la última sección, que tiene un sonido perverso. La gente piensa que es una guitarra, pero es un Fender Rhodes, conectado a un amplificador distorsionado. Muchas de estas canciones tienen diferentes motivos que surgen, y me gusta eso. Uno de los sellos de las malas bandas de rock progresivo, si puedo usar ese término (soy bastante ambivalente sobre esto) es que se trata sólo de un montón de secciones ensartadas juntas, que realmente no se asocian. Esta idea de dar gravedad y peso por medio de pedacitos encadenados, es fácil. Yo podría sacar un montón de ocurrencias que están medio formadas, ponerlas juntas a todas en un conjunto “épico” de 20 minutos y decir: “Ahora soy un artista”.
Muchas malas bandas de rock progresivo, particularmente modernas, de rock neo-progresivo, suena así para mí. Es como si no pudieran escribir una canción decente, por lo que salen con un montón de medias-ideas y las ensamblan para hacerlas sonar de manera sustancial. Eso no funciona para mí. Lo que me gusta es tener secciones floreciendo de la misma fuente musical."
The Watchmaker:
"Otra aventura. Esta es la historia del relojero, un tipo que es meticuloso en su oficio, pero que nunca tuvo ninguna clase de explosión emocional, ni expresa violencia o alguna emoción extrema, para nada. El concepto es el de una pareja que ha estado junta durante 50 años o más, principalmente porque era algo conveniente y cómodo. Hay una línea que dice algo como: “Fuiste pensado para ser temporario mientras aguardaba por algo mejor”. Así que es la idea de que ellos se juntaron solamente porque no querían estar solos, y así terminaron juntos por 50 años, aun cuando nunca hubo un sentimiento fuerte de amor entre ambos. Si lo permitís, la vida puede pasarte de lado. El tiempo marca y marca. Si no sos prudente, podés descubrir que tu vida se ha marchado, con esa idea de “Quizá lo haré algún día…” Es un sentimiento muy triste de arrepentimiento, de lo que debía y podría haber sido. A veces ese sentimiento de comodidad puede funcionar como una verdadera droga. El relojero termina matando a su esposa y enterrándola bajo las tablas del piso de su taller. Pero, claro, ella regresa, porque ha estado con él durante 50 años; no iba a dejarlo ahora. Así que de nuevo, está esta idea de la muerte no haciendo ninguna diferencia en una situación. Podés matarme, desmembrarme, enterrarme, pero aun así no me iré. Sobre el final, es muy oscuro, la esposa regresa para llevárselo con ella, algo que es muy clásico en las historias de fantasmas, en cierto sentido.
En cuanto a la música, la sección del comienzo está muy inspirada en la manera en que Genesis usaba sus guitarras acústicas en los comienzos. Nunca fui un gran fan de Genesis; nunca los escuché cuando era chico. Pero comencé a escucharlos más recientemente porque soy un buen amigo de Steve Hackett. Una cosa que adoro de sus primeros discos es el sonido como de campanadas de las guitarras acústicas de 12 cuerdas. Eso devino en la inspiración para crear The Watchmaker. Me gusta entrelazar armonías vocales, dos o tres líneas que trabajan en un contrapunto. Es algo que aprendí de tipos como Brian Wilson, así como de Crosby, Stills & Nash y de Todd Rundgren, y de todos los que tienen fabulosas multipartes armónicas.
Obtuvimos unos muy buenos graves en el disco, gracias a Alan. Hay algo como un solo de bajo en esta canción, uno que escribí y planée meticulosamente. En el pasado, no había muchas oportunidades para mí para poder explorar eso. En mi trabajo solista actual, sin embargo, me retiré de las guitarras pesadas, lo que dejó todo un espacio para cosas como teclados y sonidos de viento, así como este gran y presente sonido grave. Pienso en Geddy Lee o Chris Squire o John Entwistle".
The Raven That Refused To Sing:
"Se trata de una canción bastante sencilla, de nuevo, acerca de la pérdida y la mortalidad. Creo que hubiera sido difícil para cualquiera escribir acerca de la mortalidad sin ser, en algún grado, personal.
Así lo admitamos a nosotros mismos o no, estamos todos obsesionados con la mortalidad. Y debemos estarlo, porque sabemos que algún día dejaremos de existir. Vamos a morir. Es la única cosa que todos los humanos tenemos en común. Y posiblemente, somos la única especie en la tierra que está consciente de su propia e inminente muerte. Ésa es una carga bastante pesada para llevar con uno; y lo afecta todo en la vida.
La canción se refiere a un hombre viejo sobre el final de su vida que está aguardando la muerte. Piensa en el pasado, en su infancia cuando era extremadamente cercano a su hermana mayor. Ella lo significaba todo para él, y él era todo para ella. Desafortunadamente, ella murió cuando ambos eran muy jóvenes. No es autobiográfica; es ficción en ese sentido. Entonces el hombre está ahora en el final de su vida, y nunca ha sido capaz de formar alguna otra clase de relación. Se pasó la vida entera solo, incapaz de relacionarse con otros seres humanos.
Un cuervo comienza a visitar el jardín de este hombre, y el cuervo viene a representar un símbolo o una manifestación de su hermana. La cosa es, su hermana podía cantarle siempre que él se sentía atemorizado o inseguro, y era una calma, una influencia muy grata para él. En su ignorancia, decide que si atrapa al cuervo, éste le cantará, siendo la prueba final de que es, de hecho, su hermana que ha venido a llevárselo a la siguiente vida.
Una de las cosas con respecto a mis letras es que trato de ser simple. Lo hago con la música, también. No me gusta que las cosas sean complejas, intelectuales u obtusas sólo por la razón de serlo. Amo la simplicidad de ciertas frases. Lo realmente especial es poder decir “Te amo” de una forma nueva…es muy difícil de lograr. Hay tantos clichés. Sentirse temeroso de amar a alguien, estar enamorado de alguien…si podés encontrar la forma de que esas cosas suenen frescas nuevamente, eso es algo muy especial para hacer.
La única preocupación que tengo con todos estos muchachos, pero particularmente con Guthrie (mi nuevo guitarrista) es que es un guitarrista por demás extraordinario; es uno de esos tipos que pueden despedazar y tocar muchísimas notas. Puede pasarle el trapo a muchos otros. Me dirigí hacia él con esta canción y le dije: “¿Te parece BIEN? Te estoy pidiendo que toques dos o tres notas”. Pensé que podía ser aburrido para él. Y me respondió: “No, me encantaría hacerlo, porque esas son las tres justas notas, y es lo correcto para tocar en la canción.” Eso, para mí, fue una respuesta profunda.
Si le das a la gente algo donde la simplicidad es la conductora, y se trata todo de los sentimientos… es romper el corazón con una nota en lugar de apelar al intelecto con miles de ellas. ¡Y a la gente le encanta! Guthrie la pasó muy bien tocando esas notas, porque sentía que era lo correcto para esa pieza musical.
Lo más importante es hacer a la gente sentir, conmoverse. Es fácil acudir a su intelecto. Podría escribir algo tonto y complicado, pero lo más difícil es alcanzar el corazón y el alma del otro. Prefiero lo espiritual a lo técnico".

"La música triste, melancólica, deprimente, que es de forma un tanto perversa, me levanta. Encuentro a la música alegre extremadamente deprimente. Yo soy el tipo de persona que responde mejor a la melancolía: me hace sentir bien". Steven Wilson.

                                                        Fernando Gonzalez






27 marzo 2014

El eterno ganso de nieve de Camel



Camel "The Snow Goose Tour 2014"- Barts Theater, Barcelona - 18-marzo-2014.

"The Snow Goose Tour 2014" marca por fin el regreso de Camel después de diez años de ausencia. Superados los terribles problemas de salud que padeció su líder, Andy Latimer (un trastorno sanguíneo que lo llevó a sufrir un trasplante de médula ósea y que lo tuvo al borde de la muerte), la legendaria banda surge a escena con nuevos conciertos en el marco de esta nueva gira europea, conmemorando el 40º aniversario de su obra conceptual "The Snow Goose"(1975), y presentando también una nueva re-edición de la misma. Esta es una historia del escritor Paul Gallico, que inspiró en su momento a Andy Latimer y Peter Bardens (quien murió en 2002) para componer una bella y conmovedora página musical.
Esta obra totalmente instrumental marcó un hito discográfico en la carrera de Camel. En Abril de 1975 el álbum fue presentado en un concierto en el mítico Royal Albert Hall junto a la Orquesta Sinfónica de Londres.
Con la actual formación integrada por Andy Latimer (guitarras), Colin Bass (bajo), Guy LeBlanc, sustituído por un antiguo colaborador de antaño, Tom Scherpenzeel (teclados), Tom Jason Hart (teclados) y Denis Clement (batería y bajo), Camel rinde homenaje a una de sus máximas obras, pero también festeja sobre el escenario la vuelta del maestro Andy Latimer.

El concierto y la historia:
La música nos habla y nos cuenta una historia de amor, que transcurre en la región pantanosa de Essex, una zona aislada al sur de Inglaterra. Un hombre, una niña y un ganso blanco son sus protagonistas...
Los músicos entran a escena y el concierto comienza con la introducción sinfónica de la obra. Los teclados nos transportan a un paisaje natural de otra época y ahí podemos oir a las aves que poblaban el gran pantano ("The Great Marsh"). Entonces aparece Andy Latimer y nos deleita con el sonido de su mágica flauta traversa para presentarnos a Phillipe Rhayader. La melodía que identifica al protagonista es alegremente rítmica y suena muy optimista porque refleja su personalidad solitaria pero noble, fuerte y creativa a pesar de su aspecto grotesco. Sin pausa, "Rhayader goes to town" continúa en la misma línea melódica, aunque el recorrido cambiante y los intensos contrapuntos musicales agregan un sonido melancólico e introspectivo que simbolizan la lucha interior de nuestro personaje cuando se enfrenta a la gente "normal". Texturas ambientales llenan la sala para representar a continuación una melodía de ensueños que nos envuelve y nos transporta a un plano onírico. Y entonces imaginamos el lugar, el faro, y el santuario natural poblado de las aves salvajes que Rhayader cuidaba. La música también nos sugiere la imagen de "Fritha", la niña de doce años sosteniendo a un ganso blanco herido de bala. Las bellas notas que la identifican dan pie a la conmovedora melodía principal de la obra. Se trata del tema "The Snow Goose" (El Ganso de la Nieve), magistralmente tocada por Andy Latimer con el sonido puro y cristalino de su Fender Stratocaster Roja. Tanta belleza sublime nos mantuvo hipnotizados a todos durante su ejecución, y el silencio respetuoso se rompió abruptamente con la primera ovación del público que colmó el recinto del teatro. A continuación "Friendship", con sus graciosos sonidos de fagots nos sugieren los movimientos del ganso ya recuperado y feliz. También el surgimiento de la amistad entre el hombre y la niña, que tiene como punto de unión al ganso blanco. Luego el ritmo de la música se acelera en "Migration", que representa el vuelo o la partida del ave (Rhayader lo bautizó como "La Princesa Perdida"), junto a su bandada migratoria. Mientras tanto Fritha regresa a su casa, y Phillipe se queda solo. La música se aleja como las aves, y la banda nos emociona con un momento musical de increíble sutileza, que nos eleva otra vez ("Rhayader alone"). La energía del fade in del siguiente tema "Flight of the Snow Goose" (El vuelo del Ganso de la Nieve) significa el regreso de las aves y con ellas del ganso de nieve. El punteo de la guitarra expresa la alegría de Rhayader, que sabe que Fritha también volverá, como lo hará cada año. La música se torna más profunda, igual que los sentimientos. Eran tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Habían pasado diez años de ese primer encuentro, y un día Fritha descubre que había crecido y que sentía algo más por ese hombre tan especial. Pero Rhayader había decidido ir con su bote para salvar a los soldados ingleses atrapados en Dunkirk. El ganso de nieve va volando detrás de él. Rhayader se despide de Fritha sin saber que jamás regresará...
Aquí Tom Scherpenzeel, Tom Jason Hart y Andy Latimer, a tres teclados, realizan un magnífico trabajo, y las luces y los efectos le agregan un toque de belleza e intensidad, creando uno de los momentos más conmovedores de la noche. En este contexto bélico la figura del ganso simboliza la paz. En contraste con tanta acción, el interludio, es una melodía melancólica "Fritha Alone", tocada brillantemente por Tom Scherpenzeel sólo con piano, pero luego se vuelve muy intensa y más expresiva, y nuevamente el toque mágico de la guitarra de Latimer nos emociona profundamente. El ganso de nieve había vuelto. ("La Princesse Perdue"). Finalmente Fritha decide quedarse en el faro a cuidar del santuario de Rhayader, hasta que un día lo encuentra destruído por un bombardero alemán, de esa manera el gran pantano volvió a ser un lugar lejano y aislado como antes. Pero entre sus ruinas quedará guardada una historia entre un hombre, una niña y un ave...y Camel lo contó sin palabras a través de una obra maestra absoluta.
Ovación de pie de todo el teatro!


Durante la segunda parte, Camel se dedicó a recorrer algunos de sus mejores éxitos, la mayoría clásicos absolutos de su historia, y también otros temas de su última etapa. Con un sonido excelente favorecido por la fantástica acústica de la sala Barts, pudimos disfrutar de las diáfanas melodías de la guitarra de Latimer en todo su esplendor y de la riqueza de la obra de Camel, esa delicada combinación de elementos tomados de la música clásica, el jazz, el blues e incluso la música electrónica.
Sorprenden con una versión diferente de "Never Let Go", que incluía una introducción acústica, con cuatro guitarras y a tres voces (aquí Denis Clement toca el bajo). Luego se sucedieron los clásicos que nunca faltan en su repertorio "Song Within a Song" y "Echoes". Andrew Latimer, la estrella de la noche, desenfundó su flauta traversa en algunos momentos del show, pero lo que más nos deleitó fueron sus majestuosas intervenciones con su clásica Burny Les Paul.  Siguieron con "The Hour Candle" del disco "Harbour of Tears". Andy Latimer pone un énfasis espacial, entrega y sentimiento, en este tema dedicado en honor a su padre fallecido. Luego "Tell Me" bellamente cantada por Colin Bass, y "Watching the Bobbins", otra del gran "Harbour of Tears". Dejando para el cierre dos temas del último disco de estudio "A Nod and a Wink". Es el momento de Colin Bass, quien durante la primera parte del show pasa casi desapercibido, pero aquí se transforma en el protagonista absoluto de esta graciosa mini ópera, "Fox Hill". Luego en "For Today" también del mismo disco, Latimer despliega puro sentimiento en cada nota de su increíble solo bluseado, de magia pura, con un final épico.
Para el único bis que tocaron, el público enfervorizado pidió a gritos y casi unánimemente la que muchos consideran su obra maestra, "Lady Fantasy". Esta canción es todo un himno, y fue el broche de oro de majestuosidad sinfónica para cerrar un concierto inolvidable.
Fue un placer ver a Andy Latimer en perfecto estado, y después de diez años tocando con la expresividad de siempre, y demostrando una vez más su inagotable talento. Quedamos totalmente plenos y felizmente sorprendidos por lo que vimos, un concierto que fue lo más parecido a un regalo del cielo.

                                                   Fernando Gonzalez














09 marzo 2014

Shine on you, Crazy Transatlantic!


Transatlantic - Sala Razzmatazz 2, Barcelona - 28-febrero-2014.

Con un nuevo disco editado este año llamado "Kaleidoscope", Transatlantic emprendió una gira mundial de seis semanas, la más grande realizada hasta hoy por la banda. Atrás quedó la primera parte a través de los extensos viajes por Norte América y Latino América, la memorable y apoteósica noche del concierto en Buenos Aires, y la experiencia con Jon Anderson y Adrian Bellew en un crucero por el Caribe durante el Progressive Nation at Sea 2014, donde encabezaron el cartel. La etapa por Europa comenzó por Madrid y Barcelona. Como dato curioso, debemos decir que esta gira se caracteriza por lo accidentada, ya que primero Daniel Gindelow (el quinto miembro) debió abandonarla  por enfermedad, siendo sustituído por el flamante cantante de Spock´s Beard, el talentoso Ted Leonard. Luego Mike Portnoy se lesionó una pierna en los ensayos de Madrid, debiendo tocar en condiciones físicas muy disminuídas. Lo bueno es que quedará registrada para la posteridad en dvd la presentación en Colonia, Alemania.

El concierto:
Debo confesar que cada vez que he visto Transatlantic, he vivido una experiencia musical total a través de un viaje por lo mejor del rock progresivo actual. En pocas palabras y para que se entienda mejor: Transatlantic es una odisea musical alucinante.
En la sala Razzmatazz la espectativa era enorme, y después de una larga espera y ante una ovación estruendosa, las cuatro estrellas de la superbanda subieron al escenario y se ubicaron frente a nosotros, con dos tarimas en los extremos, y de izquierda a derecha, Neil Morse en teclados, Roine Stolt en guitarras, Pete Trewavas en bajo, y Mike Portnoy en batería. Detrás de ellos el músico invitado Ted Leonard, con su set de teclados y guitarras.
El concierto comenzó con "Into the Blue", la suite progresiva de casi media hora que abre "Kaleidoscope", el nuevo disco. Su introducción sinfónica fue el principio de una fiesta progresiva de excelentes composiciones y extravagancias vistosas. El tema, lleno de virtuosos pasajes instrumentales y complejos cambios de ritmo que van del pop al jazz, se disfrutó por la naturalidad con la que lo ejecutaron, tocando entre risas, gestos y miradas cómplices (sobre todo entre Morse y Portnoy que se hacían señas desde un extremo al otro). "Into the Blue" fue una muestra de lo que fue el show: una espectacular exhibición de rock progresivo inteligente y melódico.
Si bien el líder compositivo del grupo es Neal Morse, el que dirige el show y se adueña de la banda es el extrovertido Mike Portnoy. Mike es el maestro de ceremonia y anima constantemente al público para cantar y mantener la energía al máximo durante el concierto. Es para destacar su posición en el escenario, muy cerca del público y de costado, que permite ver su gran capacidad técnica e imaginativa y la variedad de recursos que emplea para tocar. La base rítmica que desarrolla junto a Pete Trewavas es de las más contundentes e increíbles que se pueden ver en la actualidad.
La nostalgia y la psicodelia ganan espacio con “My New World”. Aquí Roine Stolt luce su personalidad con su particular estilo de tocar la guitarra, mezcla de progresivo y jazz fussion. También con su peculiar voz ronca y melancólica, a pesar de haber olvidado encender su micrófono a tiempo, lo que generó muchas risas entre los músicos. Con todo el público entregado a sus pies coreando los punteos, "My New World", fue uno de los momentos más intensos de la noche. La diversión continuó cuando Neal Morse con su guitarra acústica se preparaba para cantar el nuevo tema, la balada "Shine". Mientras  iba a comenzar, una mosca se posó sobre un dedo del primer acorde y entre comentarios graciosos siguieron adelante. "Shine" a pesar de ser una balada está llena de arreglos y detalles exquisitos.


Promediando el show llegó el momento de "The Whirlwind", el larguísimo tema estrella de la gira anterior. Esta vez, en formato de medley reducido, con sólo cinco partes de las doce que la componen. Las elegidas de la suite fueron "Overture/Whirlwind", "Rose Colored Glasses", "Evermore", "Is It Really Happening?" y "Whirlwind (Reprise)". Durante los cuarenta minutos ininterrumpidos que duró "The Whirlwind" destacamos, además de las cualidades individuales de los integrantes, el equilibrio que logran entre los pasajes melódicos y los de “escaparatismo virtuoso”. Pero acá hay que hacer un capítulo aparte para Neal Morse. Desde que lo conocí como músico siempre lo admiré por su talento y por sur autenticidad. Y a pesar de que muchos no aceptan que sus letras estén plagadas de un cristianismo personal, no tengo dudas de que Neal escribe desde la honestidad, y con una sensibilidad especial. En "Rose Colored Glasses", se quebró de emoción mientras cantaba los versos de esta canción que le dedicó a su padre ya fallecido. Fue un momento muy especial que jamás olvidaré. Todos cantaron y los músicos se unieron con tanta fuerza que sonaron como nunca, y Roine Stolt hizo el mejor solo de guitarra de la noche.
Después de tanta adrenalina, un divertido duelo de guitarras entre Roine Stolt y Neal Morse sirvió de introducción a otra canción que nos llegó directo al corazón: "We all need some Light", a diferencia de la gira anterior cuando la cantó Roine, esta vez  la cantó Neal como en la versión original. Cada uno de los integrantes cantó una parte, incluso Ted Leonard, quien tuvo una participación fundamental desde lo vocal y lo instrumental en todos los temas, pero su intervención como cantante solista fue espectacular.
Con la potente "Black as the Sky" y su ritmo constante y poderoso, y ante la sorpresa de los que sabían que faltaba "Kaleidoscope", uno de los platos fuertes de la noche, se cerró el set list , y los músicos se retiraron merecidamente ovacionados.
Los bises del final fueron una sobredosis letal de rock progresivo, justamente con mis dos obras preferidas enganchadas: "All of the Above" y la obra maestra "Stranger in your Soul". Al igual que "The Whirldwind" fueron también tocadas en formato reducido. De la primera hicieron las dos partes del principio, "Full Moon Rising" y "October Wind", a las que engancharon con "Awakening The Stranger", "Slide" y "Stranger in Your Soul", de la segunda. Aquí todos los músicos se soltaron completamente, Mike Portnoy tirando al suelo parte de la batería, Pete Trewavas disfrutando como loco esta parte del show, y sobre todo el sueco Roine Stolt bajando a la pista para meterse entre la gente y dar la vuelta para regresar al escenario y tocar el último acorde, el del final...
Estos músicos cada vez que se junten siempre darán cátedra. En cada concierto sonarán complejos y accesibles a la vez, porque sobre su música sobrevolará el espíritu de los más emblemáticos grupos que han pisado la tierra, a través de las melodías de Los Beatles, las bellas texturas musicales de Genesis y los intrincados arreglos progresivos de Yes. Y remarco especialmente esa felicidad que nos queda después de disfrutarlos, porque para ellos la música además de ser todo lo anteriormente expuesto, también es diversión.


                                                           Fernando Gonzalez